A veces las cosas vuelven sin que nadie las pida o siquiera las recuerde. Este es el caso de El Rata Para Todos, ya que cuando estaba aspirando mi habitación lo encontré tirado entre mis viejas revistas porno de la Coca Sarli. Lamentablemente los griegos se extinguieron hace 20 años y dejaron de escribir sus maravillosos mitos y leyendas, pero no temais, pues afortunadamente existen muchas más historias que merecen ser contadas. Tal es el caso de la historia de Caperucita Roja, un cuento que se le transmite a los niños para infundirles el miedo a meterse en la parte honda de las piletas de natación. Caperucita Roja Caperucita era un adolescente incomprendida que vivía con su madre soltera en las afueras de la ciudad. Como toda adolescente se la pasaba todo el día en su cuarto usando Facebook y escuchando Goth metal. Pero su madre, que tenía las bolas hinchadas de que su hija estuviera siempre en la casa y no le diera la posibilidad de estar a solas con su chongos, un...
La vida es eso que pasa mientras hacés la cola para pagar la factura del gas. Es eso que se escapa mientras mirás por la ventana del bondi antes de hacerte el dormido porque un vieja se te puso cerca de tu asiento, y encima es de esas viejas que no se merecen tu lástima o compasión. Es de esas que piden que vuelvan los milicos, o que se horrorizan cuando ven dos minas tomadas de las manos (si ve a dos flacos se le encastra el bombachón en el orto directamente). La vida es... es algo que está. Lo damos por sentado. De chico te enseñan que la vida es sagrada y que tenés que sacar el mejor provecho de ella. Te dicen que las metas de la vida son tener una familia, estudiar una carrera, un trabajo que pague bien, plantar un árbol, leer El Principito y, si tenés suerte, morir de viejo en un geriatrico. Pura mierda. La vida es TU vida. Y vos elegís como la vas a vivir. Con la gente que te vas a juntar, los lugares que vas a frecuentar, la música que vas a escuchar, los juegos que vas a...
Mierda que pasó el tiempo... 2013 fue hace tanto, y a la vez parece que hace solo unos días desde la última vez que entré acá. Hoy no va a haber chistes tontos, frases célebres o ironías de pendejo de secundario (o universitario tardio cof cof). Ahí está, lo hice otra vez. Perdón, no puedo. Es más fuerte que yo. Simplemente hay algo dentro de mi que me impide hablar 100% en serio. A veces trato, ojo... Por qué volví por acá? Me lo estoy preguntando en este mismo momento, mientras escribo. Hasta casi que me tiembla un poco la mano. Extrañaba, supongo, esa adrenalida que me daba escribir. Escribir mal, con horrores ortográficos, tildes mal colocadas, cosas que no tienen sentido o con un humor cuasi infantil... Volví a entrar, vi el blog por unos minutos y me pregunté como es que alguna persona en su sano juicio se sometió a esto?! Fondo negro con letras blancas chillonas (pido perdón por la ceguera), absolutamente ningún diseño, tipografía chata y aburrida. En fin, mis habilidades ...
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